Durante los primeros años de nuestra vida es importante llevar una adecuada alimentación que nos permita desarrollarnos a nivel físico y mental. Algunas investigaciones científicas revelan que podemos llegar a crecer en tamaño pasados los 20 años, cuando los cartílagos al final de los huesos largos se han abierto. Si bien lo que lleguemos a medir dependerá en cierto modo del historial genético, la alimentación y las vitaminas junto al deporte también juegan un papel interesante.

Alimentos y Vitaminas para Crecer

Es fundamental la ingesta de proteínas, minerales, vitaminas y todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para crecer fuerte y sano.

Una vitamina esencial para el crecimiento de los huesos y para mantenernos en buen estado de salud es el calcio que se encuentra presente en los lácteos. En los adultos los lácteos se consumen descremados para no generar grasa en el cuerpo.

De la misma manera serán indispensables para el crecimiento el pollo y el huevo. Estos dos alimentos poseen una alta cantidad de proteínas incluyendo aminoácidos, que tienen como función principal, estimular la hormona encargada del crecimiento. El huevo suele ser consumido por atletas y deportistas para incrementar la masa muscular, pues es rico en proteínas y escaso en grasas. Recuerda comer entre uno o dos huevos al día, de preferencia en las mañanas junto con el desayuno.

Alimentos y Vitaminas para Crecer

Por otro lado el fósforo y el hierro trabajan como vitaminas indispensables que el cuerpo requiere para un óptimo crecimiento. Encontramos al primero en carnes de pescado en el almuerzo y en frutos secos que puedes consumir a mitad de la mañana o después del almuerzo.

La cantidad exacta de hierro podemos encontrarla en la carne roja, que también contiene creatina; la proteína básica para la masa muscular. Escoge carnes magras, pues éstas no tienen mucha cantidad de grasa, pero también puedes quitárselas las demás carnes.

El hierro está presente en todos los alimentos para crecer de estatura. Las verduras como lechugas, acelga, espinaca, achicoria entre otras, también tiene hierro, al igual que las legumbres como el maíz y la soja o los cereales integrales.