Woke es un anglicismo (“estar despierto” o “consciente”) que refiere a una ideología reciente que critica un sistema, una forma de protesta no violenta que permite empoderar a grupos históricamente marginalizados.
El fenómeno ha generado un intenso debate en la sociedad contemporánea, desde su significado hasta su impacto en la política y la cultura.
Woke se ha convertido en una de las palabras más frecuentemente usada en entornos políticos conservadores para atacar a lo que perciben como liberal o progresista, de tal manera que actualmente los usos más destacados de la palabra tienen lugar en un contexto despectivo.
Significado
El término «woke» se ha convertido en sinónimo de políticas de izquierda o liberales que abogan por cosas como la equidad racial y social, el feminismo, el movimiento LGBT, el uso de pronombres de género neutro, el multiculturalismo, el uso de vacunas, el activismo ecológico y el derecho a abortar.
Historia
El término se originó en la comunidad afroamericana de Estados Unidos en 1930 como forma de referirse a quienes se enfrentan o se mantienen alerta frente al racismo.
Posteriormente, el término empezó a abarcar otras cuestiones de desigualdad social, como la desigualdad de género y la negación de derechos a las personas LGBT.
Desde finales de la década de 2010, el término también se ha utilizado para referirse a algunas políticas progresistas o de izquierda relacionadas con la justicia social y las políticas identitarias.
Tras el asesinato de Michael Brown en Ferguson, Misuri, en 2014, la frase fue popularizada por activistas de Black Lives Matter que alegaban buscar crear conciencia sobre los tiroteos policiales contra afroamericanos.
En 2017, el diccionario Oxford agregó la jerga «woke», definiéndola como: «Estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo».
Para el 2020, sectores conservadores y ultraconservadores de derecha y extrema derecha en varios países occidentales empezaron a usar el término woke, a menudo de manera despectiva, como forma de denominar a varios movimientos e ideologías progresistas o de izquierda que ellos perciben como excesivamente entusiastas, agresivos o susceptibles, además de acusarlos de censurar opiniones discrepantes mediante la llamada cultura de la cancelación: un boicot social y profesional, que suele realizarse a través de las redes sociales, contra individuos que actuaron o dijeron algo que para ellos es intolerable.
Polémica
Algunas compañías se han encontrado en el ojo de la tormenta por adoptar cambios que son interpretados -para bien o para mal- como «woke”: campañas y películas donde se critican los comportamientos masculinos «tóxicos”, el bullying, el acoso sexual, el sexismo y se apoya la orientación sexual, la diversidad de género, los derechos de las personas LGBTQ+ o elegir personajes de raza negra para protagonizar versiones clásicas de filmes, etc.
Conclusión
Mientras que para algunos ser «woke» es tener conciencia social y racial, y cuestionar los paradigmas y las normas opresoras impuestas históricamente por la sociedad, para otros describe a quienes se creen moralmente superiores y quieren imponer sus ideas progresistas sobre el resto.