Melasmas: Manchas Oscuras en el Rostro

Las manchas oscuras en el rostro o melasmas, son aquellas pigmentaciones faciales de color marrón o agrisado que aparecen por un exceso de melanina, pigmento natural de la piel de los seres humanos. La causa que genera este exceso es desconocida, pero se estiman como factores desencadenantes la genética, el envejecimiento, la exposición al sol, los medicamentos anticonvulsivos y los anticonceptivos. Son las mujeres las principales afectadas, pero por suerte existen varios tipos de tratamiento para atenuar y evitar las manchas oscuras en el rostro y cuello.

El tratamiento con hidroquinina (HQ) tiene la virtud de inhibir la conversión de tirosina en melanina y degradar los melanosomas ya presentes en el cutis. La HQ puede reforzarse con Tretinoína, que prevendrá su oxidación, prolongando así su eficacia.

El peeling también puede ayudar, pero esencialmente a personas de tez clara. En personas de tez oscura podría tener el efecto indeseado de una sobrepigmentación después del tratamiento. Sin embargo, la presencia de melasmas en pieles más claras puede ser a la larga más nociva.

Lo cierto es que cualquier método será más eficaz erradicando melasmas situados en la epidermis, y no en la dermis. Un examen utilizando la luz de Wood determinará la distribución de la pigmentación .

Un remedio natural que ayuda bastante consiste en la aplicación de zumo de limón sobre la región afectada.

Para evitar la aparición de manchas oscuras es útil usar bloqueadores solares con un SPF superior a 30. La exfoliación rutinaria de la piel dañada y muerta también será se aconseja.

Yendo un paso más allá de las consideraciones estéticas, debería tomarse a las manchas oscuras en el rostro como un aviso para descartar males subyacentes, como la enfermedad de Addison, la hemocromatosis, la cirrosis biliar, el síndrome de Peuts-Jeghers. Las manchas oscuras constituyen incluso un factor de riesgo a los melanomas, grave variedad del cáncer de piel.