Las penicilinas son antibióticos del grupo de los betalactámicos empleados profusamente en el tratamiento de infecciones provocadas por bacterias sensibles. Además de sus propiedades antibacterianas, la penicilina es un efectivo antídoto contra los efectos del envenenamiento por α-amanitina.

Penicilina: ¿Para qué sirve?, Tipos y Efectos Secundarios

La penicilina fue uno de los primeros antibióticos que se inventaron y también uno de los que más se utilizaron en todo el mundo. Su descubrimiento se debe a Alexander Fleming.

Si bien las penicilinas son los antibióticos menos tóxicos, pueden causar alergias, en ocasiones severas.

Tipos

Existe una gran diversidad de penicilinas. Las penicilinas difieren entre sí según su espectro de acción.

Las penicilinas se clasifican básicamente en dos grupos: naturales y semisintéticas.

Entre las naturales se pueden mencionar a: bencilpenicilina o penicilina G, Bencilpenicilina procaína, Bencilpenicilina benzatínica y fenoximetilpenicilina o penicilina V.

Entre las penicilinas sintéticas se clasifican en Resistentes a β-lactamasas, Aminopenicilinas, Antipseudomónicas, Carboxipenicilinas, Ureidopenicilinas, Amidinopenicilinas y Resistentes a betalactamasas de Gram negativos.

Entre los principales tipos de penicilina encontramos a:

• Amoxicilina
• Ampicilina
• Azlocilina
• Carbenicilina
• Cloxacilina
• Dicloxacilina
• Flucloxacilina
• Metilcilina
• Mezlocilina
• Nafcilina
• Oxacilina
• Penicilina G o Bencil
• Pivampicilina
• Ticarcilina

Efectos Secundarios

La penicilina puede generar diversas reacciones. Algunos de los efectos secundarios más frecuentes son las reacciones dependientes de la inmunoglobulina E (IgE), hipersensibilidad o alergia a la penicilina, trastornos gastrointestinales y candidiasis.