La dicloxacilina es un antibiótico de la familia de los betalactámicos parecido a la penicilina, utilizado para tratar ciertas infecciones del tracto respiratorio superior e inferior como amigdalitis, faringitis, otitis, sinusitis, bronquitis, neumonías y otras infecciones a los huesos, oídos, piel y vías urinarias.

La dicloxacilina viene envasada en forma de cápsulas y solución líquida para tomar por vía oral. Se toma generalmente cada 6 horas.
Los efectos secundarios de la dicloxacilina son malestar estomacal, diarrea, vómitos, sarpullido, urticaria y fiebre.
Las personas con problemas al riñón, hígado, alergias, asma, trastornos sanguíneos, colitis, problemas al estómago o fiebre del heno no pueden tomar este medicamento ni tampoco las embarazas ni mujeres en etapa de lactancia.