Dentro de los elementos propios de toda boda uno de los más simbólicos y reconocidos viene a ser el bouquet, el cual es llevado por la novia para luego ser compartido al azar entre las solteras de la boda, lo cual suele ser visto como una tradición donde la que se queda con este mismo será la próxima en casarse. A simple vista puede no resultar complicado de realizar, siendo en simples palabras un atado con varias flores, pero en sí requiere de un poco más de perfeccionamiento al momento de planear su creación. Veamos las razones por las cuales esto sucede a continuación.

Bouquets: Ramos de Flores para Novias

Antes que nada, hay que seleccionar las flores que serán parte del bouquet, y si bien hay la posibilidad de comprarlo ya listo, no está de más poder ver que las flores sean de color a fin con la festividad, por ello se suele seleccionar tonos claros y pálidos como el blanco, crema, rosa, entre varios otros similares.

Si la boda es medio de primavera y al aire libre no estaría mal poder optar por un bouquet algo más colorido y con tonos más vivos como amarillos, naranjas y quizás rojos. Si es de noche busca un poco más de sobriedad con tonos dorados, blancos o palo rosa.