Rinoplastia: Cirugia para una Nariz Perfecta

Hoy en día las operaciones de nariz o rinoplastias son quizás una de las cirugías estéticas más requeridas. La rinoplastia se encarga de modificar la forma, aspecto y tamaño de la nariz a través de un procedimiento quirúrgico que trabajará en los huesos, cartílagos o músculos nasales.

Existen diversos tipos de rinoplastias, hay quienes optan por disminuir el tamaño de la nariz, hay quienes se animan a aumentarlo, otros buscan cambiar la forma de la punta o del dorso, también hay quienes desean estrechar los orificios nasales y hasta cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior. En ocasiones la cirugía se combina con el tabique nasal. En ese caso se le denomina septoplastia.

La rinoplastia se aconseja realizarla a partir de los 15 años, aunque claro hay excepciones como cuando la deformidad de la nariz llega a alterar la personalidad de la persona. Actualmente hay personas de más de 40 años que se animan por este tipo de operación como un complemento al rejuvenecimiento facial.

El médico cirujano se encargará de evaluar las características de la anatomía de tu rostro para que la nueva nariz tenga perfecta armonía con los pómulos, labios y mentón.

Es importante mencionar que para este procedimiento se utiliza anestesia local o general para la sedación.

¿Existen riesgos? Como un toda operación siempre cabe la posibilidad de que haya algún riesgo, sin embargo en la rinoplastia es muy baja la tasa, solo alrededor de 5% de los pacientes tienen problemas.

En cuanto al post-operatorio, te interesará saber que se utiliza un pequeño yeso durante una semana. La recuperación es de 7 días para retomar nuestras actividades cotidianas pues durante la semana de post-cirugía, las mejillas, labios y párpados tienden a hincharse. Además puede aparecer en el rostro moretones.