El tratamiento vía láser para el acné puede tanto ser utilizado como tratamiento para combatir su aparición como también una buena forma de eliminar las cicatrices que suelen quedar en el rostro u otras partes del cuerpo. En cuanto al primero de estos dos puntos, lo que se logra es que el láser se encargue de calentar las zonas afectadas por la aparición de acné a una alta temperatura para que la bacteria no puede sobrevivir y cesé la infección. Con el calor se logra encoger las glándulas sebáceas, acabando con los problemas que forman la creación del acné.

Este tratamiento puede ayudar a que el acné desaparezca de manera completo luego de seis meses de su realización, llegando a presentar resultados favorables desde cuando se accede a él por primera vez. Pese a presentar resultados rápidos se recomienda en muchos casos esperar que esta tecnología avance un poco más, ya que se quiere conocer más a fondo que tan alto es el grado de ayuda que puede lograr a largo plazo y si es que cuenta con un efecto a largo plazo, lo cual se duda.