Eres regia, te mantienes en forma, pero de tanto correr y hacer ejercicio ¿Te han aparecido los detestables y poco estéticos callos en los pies? No te preocupes, existe una solución casera muy simple. No necesitas ir al dermatólogo ni acudir con urgencia a la peluquería para que te realicen una manicure de pies, tan solo consigue una cebolla y un par de dientes de ajo.

Córtalos en rodaja, cocínalos durante 3 minutos aproximadamente. No vas a preparar una ensalada ni mucho menos. Lo que harás será aplastarlos y mezclarlos hasta conseguir una pasta espesa. Luego procede a verter la mezcla sobre las callosidades en tus pies, envuélvelos con una gasa o una venda y déjalos actuar durante una hora, ya verás como tu piel se vuelve mucho más suave. Eso sí, apenas termines el proceso lávate con bastante agua y jabón para que no tus pies no queden con un olor poco agradable.