Los parásitos intestinales son los parásitos más frecuentes que presenta el ser humano y nadie está exento de ellos, es por ello que muchas personas recurren a los laxantes y purgantes.
El acné es la acumulación de granos en el rostro, una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que afecta las glándulas sebáceas.
Existen variedad de mascarillas caseras y naturales para el acné. Una de ellas es la mascarilla de avena, miel, huevo y limón, perfecta para pieles mixtas. Para prepararla necesitas de 4 cucharadas de avena, 1 cucharada de miel, 1 clara de huevo y unas gotas de jugo de limón. Mezcla los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea. Aplica la mascarilla sobre el rostro, y déjala actuar durante 30 minutos. Finalmente enjuaga con agua fría. Esta mascarilla puedes aplicártela entre 3 y 4 veces por semana.
Cuando una uña enterrada, es encorvada y crece dentro de la piel, por lo general en los bordes de lauña. Este «entierro» de la uña irrita la piel, a menudo creando dolor, el y calor en el dedo del pie.
Si una uña enterrada llega a romper la piel, las bacterias pueden entrar y causar infección, que a menudo es marcada por un olor desagradable. Sin embargo, incluso si el dedo del pie no es doloroso, rojo, hinchado o caliente, una uña que se tuerce hacia abajo (dentro de la piel) puede producir una infección.