El citalopram es un potente y efectivo medicamento antidepresivo, inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. El citalopram, creado en el año 1989, funciona aumentando la cantidad de serotonina y liberando grandes cantidades de un analgésico, por lo cual se recetado para la depresión, la ansiedad, los ataques de pánico, los trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos de la alimentación, la enfermedad de Huntington, los trastornos disfóricos premenstruales y el alcoholismo. También ha es usado para la neuropatía diabética, la eyaculación precoz y la prevención de la migraña.

Citalopram: Potente Antidepresivo Inhibidor de Serotonina

En cuanto a las marcas comerciales del citalopram encontramos a Celexa, Seropram, Talpram Prisdal Zentius, y Cipramil.

El medicamento es de administración oral, pues se encuentra disponible en tabletas y en gotas. La dosis recomendada de citalopram es de 20 mg a 40 mg al día, administrados una sola vez al día, en la mañana o en la noche.

El citalopram tarda aproximadamente entre 3 y 4 semanas en hacer sentir los efectos benéficos. La vida media de eliminación del citalopram es de aproximadamente unas 35 horas, y se excreta casi en su totalidad por la vía hepática y por vía renal.

En cuanto a las contraindicaciones encontramos que el citalopram no debe ser ingerido por personas con hipersensibilidad, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, embarazo y lactancia.

Los efectos secundarios del citalopram son mareos, sueño, aumento o disminución del apetito, aumento o disminución de peso, agitación, nerviosismo, disminución de la libido, estado de confusión, trastornos del sueño, alternación de la atención, orgasmos anormales, apatía, cefalea, temblores, tinnitus, palpitaciones, taquicardia, hipertensión, hipotensión, sequedad de boca, náuseas, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, flatulencia, sudoración, impotencia, ganas frecuentes de orinar, acidez estomacal, periodos menstruales abundantes y fatiga.