A lo largo de la historia, diversos personajes de la cultura mundial han dejado testimonio de la importancia que para ellos ha tenido la amistad. Este concepto se ha convertido en una de las razones de la convivencia armónica de la humanidad. Frente a situaciones de conflictos entre países que han conllevado a guerras sin sentido, hombres y mujeres han reflexionado sobre la trascendencia que tiene la amistad para que dejemos atrás las tensiones y los problemas y optemos por una unidad entre todos.

Mejores Frases de Amistad

Comencemos este recorrido con Aristóteles, quien manifestaba que «la amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas». En la misma Atenas, Sófocles expresaba que «el que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio». Poco tiempo después, en la Roma imperial, Cicerón y Séneca nos dejaban muestras de su sensibilidad. El primero diría que «vivir sin amigos no es vivir», mientras que el segundo sentenciaba que «cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo».

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Sin embargo, estas reflexiones se han dado también en los siguientes siglos. Por ejemplo, Erasmo de Rotterdam dijo que «la verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos transcurre amenamente». Gran cita complementada con la frase del brillante dramaturgo inglés William Shakespeare: «Guarda a tu amigo bajo la llave de tu propia vida». Y así como Voltaire nos daba sus consejos: «Cambiad de placeres, pero no cambiéis de amigos», Montesquieu nos definía, a su manera, la amistad como «un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes».

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Más cerca en el tiempo, Anaïs Nin nos dejaba esta frase: «Cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido».

Por su parte, Oscar Wilde nos decía que «realmente nada hay en el mundo más noble y raro que una amistad verdadera», hermosa frase del escritor irlandés. Pero terminamos este viaje de amistad con una reflexión del entrañable escritor franco-argelino Albert Camus: «No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo». Qué duda cabe, la amistad es lo mejor.