Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son uno de los motivos por los cuales se visita frecuentemente al doctor y es que en la actualidad muchas personas aún ignoran los tipos de enfermedades que existen y esto sin duda puede ser un factor riesgoso. Hoy hablaremos sobre la sífilis, una ETS que si bien puede curarse, el hecho de no hacerlo como se debe puede provocar complicaciones graves.

Sífilis: ETS producida por la bacteria Treponema Pallidum

Comenzamos definiendo sífilis como la ETS que puede causar daño en el cuerpo e incluso la muerte si no se lleva un tratamiento adecuado. Los síntomas en las personas adultos han sido divididos por la ciencia en fases: Ssífilis primaria, secundaria y latente avanzada. Esta enfermedad se contrae a través del contacto directo con una llaga de sífilis en el trámite de una relación sexual anal, vaginal u oral. Dichas llagas se pueden hallar en el pene, la vagina, el ano, el recto o en los labios de la boca. Al igual que otras enfermedades la sífilis se puede propagar de madre infectada a su bebé en gestación.

Hay maneras de evitar ser infectado y contraer sífilis, una de ellas es tener una relación monógama a largo plazo, es decir con tu pareja de confianza. Es recomendable siempre que ambos se hayan hecho pruebas con resultados negativos para la (ETS). Otra manera de evitar el contagio es usa condones de látex y diques dentales; el correcto uso de estos métodos puede aumentar la protección.

A pesar de que el agua no evitará que se contraiga sífilis, es importante un aseo riguroso después de cada relación sexual; lavarse los genitales, orinar o hacerse una ducha vaginal.

La sífilis se cura con el debido tratamiento de antibióticos ordenado por el médico, sin embargo el hecho de que haya contraído Sífilis una vez no quiere decir que no podría volver a presentarse la enfermedad, aún después de haber sido tratada y curada. Para ello es aconsejable realizarse pruebas de seguimiento para comprobar que su tratamiento ha sido satisfactorio.