Los proverbios chinos bien pueden considerarse muy similares a lo que en este lado del mundo conocemos como refranes o dichos populares, ello en el sentido de que en ambos casos se busca dar una breve enseñanza sentenciosa en base a una frase ingeniosa. La diferencia aquí justamente viene a ser su origen, siendo de esta manera que todos los proverbios son de China y cuentan muchos de ellos con una antigüedad milenaria, siendo una pequeña muestra de la cultura que se llega a poseer en esta gran nación tradicional, habiéndose conservado inclusive libros que cuentan con gran cantidad de estos mismos. Conozcamos tan solo algunos cuantos de estos mismos a continuación.

Proverbios Chinos: Pensamientos y Refranes de China

Haciendo una breve selección entre los cientos existentes encontramos algunos tan simbólicos como “Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga“, con el cual se busca indicar que para obtener lo que deseamos primero se debe luchar duro por ello; “Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.”, donde se busca dar a entender que siempre hay que estar agradecido ante el esfuerzo de las demás personas en relación a lo que hacen por nosotros; “Antes de querer comenzar la tarea de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.“, usado para explicar que primero se debe conocer todo lo que nos rodea antes de querer adentrarse en aventuras de mayor envergadura; “El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.“, sobre la importancia de cultivar nuestro intelecto y su utilidad ante cualquier situación que puede acontecer en nuestras vidas.

Proverbios Chinos: Pensamientos y Refranes de China

Viendo un proverbio chino algo más largo encontramos al que dice “El que comete un mal y tiene temor de que se sepa, posee todavía una semilla de bueno dentro de su maldad; pero el que hace un bien y está ansioso de que se enteren, tiene todavía una raíz de mal en su bondad.“, el cual como se muestra guarda una relación importante entre lo que se puede esconder detrás de la realización de una buena o mala acción; “El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.“, en donde se da a entender que pese a los problemas iniciales las soluciones suelen aparecer al final del camino; y por último “No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.“, donde si bien no se puede ir contra el destino y la naturaleza podemos cambiar ciertas aspectos al respecto.