La carboxiterapia es un tratamiento estético contra la celulitis, la flacidez, las estrías y las adiposidades localizadas, el cual se basa en la aplicación subcutánea de dióxido de carbono (CO2).

Carboxiterapia: Beneficios, Contraindicaciones, ¿Duele?

Mecanismo de Acción

La carboxiterapia se encarga estimular la segregación de catecolaminas, serotonina e histamina, todas ellas neurotransmisores que permiten la relajación del tejido subcutáneo y una dilatación vascular. De esta manera hay un aumento del torrente sanguíneo y una mayor oxigenación en la zona a donde es aplicado el CO2.

Procedimiento Estético

El proceso consiste en la aplicación de microinyecciones localizadas de CO2. La introducción del CO2 se realiza por vía subcutánea, gracias a una fina aguja.

La duración de una sesión de carboxiterapia puede oscilar entre 30 y 60 minutos, dependiendo de qué áreas se vayan a tratar, y cuántas de ellas en una sola sesión.

Beneficios

La carboxiterapia mejora la circulación sanguínea.

También brinda mayor firmeza y elasticidad a la piel, haciéndola parecer más tersa y rejuvenecida.

Además reduce la grasa acumulada y por consiguiente la celulitis; así como eliminar las marcas de estrías y cicatrices.

Contraindicaciones

Las personas con problemas hepáticos, respiratorios, cardíacos y renales deben abstenerse de su uso así como los pacientes con cáncer y diabetes.

Las mujeres embarazadas, lactantes o con el período menstrual tampoco deben utilizar este tratamiento estético.

Efectos Secundarios

Como se tratan de infiltraciones, el paciente puede sentir dolor en la zona en la que se realizan los pinchazos. También es posible que sienta hormigueos, sensación de calor y frío, ardor o que aparezcan hematomas o infecciones en la piel tras la aplicación de la carboxiterapia.