Los Ejercicios de Buerguer Allen son ejercicios indicados en problemas circulatorios periféricos, como arterioesclerosis, trombosis venosa, embolia, síndrome de Raynaud, espasmos arteriales, venas varicosas, tromboflebitis, flebotrombosis y trastornos linfáticos. También son muy útiles para realizar durante el embarazo.

Ejercicios de Buerguer Allen: Ejercicios y Efectos Fisiológicos

Fundamentos

Los Ejercicios de Buerguer Allen se basan en la inducción y aprovechamiento terapéutico de la hiperemia para favorecer la circulación colateral por medio de la gravedad.

Objetivos

Estos ejercicios consiguen mejorar y aumentar el flujo sanguíneo en los miembros inferiores de manera general, 5 minutos después de finalizados los mismos.

Contraindicaciones

Los pacientes con gangrena y trombosis reciente deben abstenerse de su realización así como quienes sufran mucho dolor al realizar los ejercicios.

¿Cómo se realizan?

El paciente debe realizar los ejercicios en su cama. Se deben realizar de 5 a 7 repeticiones por ejercicio, con una frecuencia de 4 a 8 veces por día.

En la fase de elevación, el paciente debe colocarse de decúbito supino con los miembros inferiores flexionados por la cadera, en un ángulo de 60º a 90 º aproximadamente. Debe mantenerse esta posición entre 1 a 3 minutos, realizando dorsiflexiones y plantiflexiones, hasta que se produzca una palidez en la piel.

En la fase de descenso, el paciente debe estar en sedestación con los pies colgando, y debe a realizar circunducciones de ambos tobillos, durante 2 a 5 minutos hasta conseguir una hiperemia, la cual producirá la llegada masiva de sangre a la zona luego del palidecimiento anterior.

En la fase de reposo, el paciente se colocará en decúbito supino y realizará dorsiflexiones y plantiflexiones del tobillo por un tiempo de 3 a 5 minutos.