Los espasmos infantiles también conocidos como convulsiones salutatorias, son un claro signo de una afección neurológica y se producen en niños menos de 2 años con anomalías del desarrollo, trastornos y lesiones cerebrales.

Espasmos Infantiles: Causas, Síntomas, Consecuencias, ¿Tiene Cura?

Causas

Hay muchas causas de los espasmos infantiles; casi cualquier anormalidad o lesión cerebral puede causarlos.

Una de las causas más conocidas es el síndrome de los espasmos infantiles también conocida como síndrome de West, una encefalopatía epiléptica acompañada de retraso psicomotor. Esta enfermedad se produce en 1 de cada 2000 niños.

Otras enfermedades metabólicas/genéticas que se asocian con los espasmos infantiles son la parálisis cerebral, el síndrome de Down y la esclerosis tuberosa.

Síntomas

Los espasmos infantiles se presentan en forma de epilepsia y convulsiones, las cuales pueden aparecer como cabeceos, rigidez del cuerpo, encogimiento de hombros y arqueo o flexión súbita de brazos y piernas.

También es posible que los ojos se vayan hacia atrás durante los espasmos o que exista un pequeño crujido de la barriga.

Si bien estas convulsiones pueden durar solo un segundo o dos, generalmente se producen muy juntas y cada espasmo se produce de cada 5 a 10 segundos en una serie.

Las convulsiones son más comunes justo después de que un bebé se despierta y es poco habitual que se produzcan durante el sueño.

Los niños que sufren de este mal tienen a estar en silencio o irritables.

Consecuencias

El reconocimiento rápido de la condición produce mejores resultados, la demora en buscar un tratamiento aumenta el riesgo de que su bebé sufra una lesión cerebral permanente.

Las consecuencias pueden generar pérdida en el desarrollo normal psicomotriz como voltearse, sentarse, gatear o balbucear. Así como también la pérdida de las sonrisas e interacciones sociales.

Cuando se trata de casos graves, incluso si los espasmos infantiles se detienen, muchos niños pueden sufrir de otros tipos de epilepsia y tener a futuro discapacidades intelectuales u otras discapacidades del desarrollo.

¿Tiene cura?

Si no se trata de una condición grave puede desaparecer alrededor de los 4 a 5 años. En casos más severos, a menudo son reemplazadas por otros tipos de convulsiones.

Tratamiento

Si el bebé tiene alguno de los síntomas mencionados anteriormente es de crucial importancia llevarlo al pediatra y al neurólogo.

Normalmente se realiza una prueba de monitorización por videoelectroencefalograma (EEG) para verificar los patrones de ondas cerebrales.

En base a los resultados se recomienda utilizar la hormona adrenocorticotropa, un medicamento inyectable para controlar los efectos secundarios de los espasmos.

Otros medicamentos utilizados por los neurólogos pediátricos son los anticonvulsivos como el vigabatrin.