Recuerda siempre distinguir un maquillaje de día uno de noche. Maquillarnos para el día significa buscar dar vida y energía al rostro, por eso es necesario tener tonos muy naturales donde predominan los marrones y morados. 

La idea de este maquillaje es obtener un maquillaje sencillo, pues el problema de todas nosotras es que por las mañanas pasa tan rápido el tiempo que no tenemos tiempo de pensar en nuestros rostros.

Algunos datos importantes antes de maquillar tu rostro es, limpiarla y aplicar una buena crema hidratante.

Si vas a usar base recuerda siempre que esta vaya de acuerdo a tu tono de piel. ¿Sabías que la base nos ayuda a controlar el brillo del rostro? Sí, además refresca y le da luz al maquillaje. Básicamente para cualquier tipo de piel lo mejor será usar una base satinada.

Antes de aplicarte la base recuerda esconder bien las ojeras y secuelas de acne o manchas en la cara con un corrector especial que debemos esparcir con la mano o con una esponja. Terminado este paso prosigue con la base, y por último cierra el maquillaje con un polvo translúcido compacto, los cuales son fáciles de aplicar, solo necesitas una brocha grande.

Si vas a pintar tus ojos, recuerda usar sombras claras de tonalidades suaves, mates y bien difuminadas para los párpados, para que luzcan naturales. A veces las sombras no son muy imprescindibles en un maquillaje de día pero siempre ayudarán a resaltar tu mirada.

No olvides poner máscara para pestañas, pero procura no recargarla mucho para obtener una mirada cautivadora.

Para los labios no se necesitan colores muy fuertes en el día, puedes optar por los rosas o los neutros. Lo importante es que los labios al natural son muchos más sensuales. Luego aplícate el rubor con una brocha esparciéndolo para realzar el rostro.

El maquillaje de día involucra colores adecuados y no tan fuertes. En ocasiones el sol puede empañar el maquillaje por ello se debe tomar todas las precauciones.