La desnutrición es un estado patológico que es el resultado físico del hambre, una enfermedad devastadora de dimensiones epidémicas causada por una deficiente alimentación o dieta inapropiada, lo que genera poca o nula absorción de nutrientes, pérdida de reservas y debilitación del organismo. Anualmente millones de personas mueren a causa de la baja ingesta de alimentos, en especial niños de bajos recursos que viven en países subdesarrollados de África, el Sudeste Asiático, Latinoamérica, Medio Oriente y Oceanía.

Desnutrición: Causas, Síntomas, Consecuencias y Tratamiento

Causas

La causa más frecuente de la desnutrición es una mala alimentación, en la que el cuerpo gasta más energía que la comida que consume. Éstas se dan generalmente en casos de hambrunas y pobreza.

También existen patologías médicas que pueden desencadenar una mala absorción o dificultades en la alimentación causando así la desnutrición como la anorexia nerviosa, la bulimia, la celiaquía, la depresión, la diabetes, enfermedades gastrointestinales y las diarreas.

Síntomas

Los síntomas varían de acuerdo al grado de desnutrición, sin embargo en términos generales se puede hablar de fatiga, desgano, mareos, pérdida de peso y palidez.

Consecuencias

Las consecuencias de la desnutrición da como resultado personas enfermizas y débiles con pobre desarrollo intelectual, problemas de aprendizaje así como limitaciones físicas.

Existe además un gran riesgo de contraer enfermedades por infección y de muerte. El corazón por ejemplo pierde masa muscular y presenta estado de insuficiencia cardiaca; el sistema inmune se torna ineficiente; el mal funcionamiento de la sangre produce anemia; el mal funcionamiento del tracto intestinal permite la proliferación de bacterias.

En el caso de los niños tienen de tener baja estatura y existe mayor posibilidad de ser obesos de adultos o frágiles.

Las madres desnutridas dan a luz niños desnutridos y tienen más dificultades en el parto con niños de bajo peso.

Prevención y Tratamiento

Para contrarrestar la desnutrición se debe llevar una buena alimentación variada y nutritiva en base a cereales, tubérculos, verduras, frutas, leguminosas y proteínas de origen animal. En el caso de los niños es de suma importancia la presencia de leche materna.

Se recomienda comer 5 veces al día: 3 comidas principales y 2 comidas pequeñas entrecomidas.