La varicela también conocida como lechina es una infección viral altamente contagiosa causada por el virus de la varicela zoster, la cual provoca un sarpullido de manchas rojas similar a las ampollas en la piel y que da comezón.

Varicela: Síntomas, Contagio, ¿Cuánto Dura?, Tratamiento y Remedios Caseros

La varicela se puede prevenir con una vacuna y por lo general no requiere de atención médica.

Se presenta principalmente en niños de entre 1 y 9 años de edad. La infección en adolescentes y adultos suele ser más severa y tiene mayor riesgo de complicaciones.

Síntomas

El signo más característico de la varicela es una erupción en la piel que aparece en forma de pequeños granos que en poco tiempo se convierten en ampollas llenas de líquido que se propagan por todo el cuerpo, incluidas la cara y el cuero cabelludo. Uno o dos días después las vesículas se transforman en costras.

Otros síntomas físicos son la picazón, la fatiga, la fiebre y la pérdida del apetito. También puede conllevar a dolores de cabeza, dolores de garganta, ganglios linfáticos inflamados.

¿Cómo se contagia?

La varicela se transmite de madre a hijo durante el embarazo o lactancia, por vía aérea (tos y estornudos), por contacto directo con la piel, por la saliva y por contacto con superficies contaminadas.

El periodo de incubación hasta que aparece la enfermedad es de dos a tres semanas. Es contagiosa desde dos días antes de la erupción. Al aparecer las costras, las lesiones ya no serán contagiosas.

¿Cuánto dura?

Esta enfermedad dura aproximadamente de 10 a 21 días.

Precauciones

Es importante aislar al enfermo durante la fase contagiosa de aquellas personas que no han pasado la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento suele estar orientado a aliviar los síntomas, aunque los grupos de alto riesgo pueden recibir medicamentos antivirales. Los medicamentos para aliviar los síntomas del dolor y la fiebre son los analgésicos y los antihistamínicos para reducir la reacción alérgica.

Remedios Caseros

Para el cuidado personal se recomiendan los baños de avena. Se realiza una mezcla de harina de avena con agua y se toma un baño con él. ¿El resultado? Calma en la piel irritada.

Los emolientes son buenísimos para hidratar y proteger la piel frente al daño.