Los oídos son nuestra ventana hacia el mundo de los sonidos y las sensaciones, además son una de las partes más delicadas de nuestro cuerpo, por tal motivo requieren de un cuidado y limpieza especial.

Cuidados del Oído: Prevención y Normas de Higiene

¿Qué no debemos hacer?

Para cuidar nuestros oídos es de suma importancia no exponerse a ruidos fuertes y tampoco hacer uso de audífonos a todo volumen. Si trabajamos en lugares ruidosos, lo más aconsejable es utilizar protección auditiva.

Bajo ninguna circunstancia debemos aplicar sustancias extrañas en nuestros oídos, que no sean medicamentos óticos bajo prescripción médica.

Está más que claro que no debemos introducir objetos en el oído, salvo los hisopos para limpiarnos.

Higiene

Hay que secarse los oídos después de cada baño, para evitar la humedad en el conducto auditivo y a su vez, la posible infección por hongos.

Para limpiar la cera debemos hacer uso de hisopos de algodón, pero con mucho cuidado para no dañar la membrana.

Prevención

Hay que tener especial cuidado con nuestros oídos cuando contraemos enfermedades como gripes, resfriados e infecciones pues a la larga pueden causar pérdida auditiva.

Si practicamos natación, debemos hacer uso de tapones para protegernos protegerte de la humedad en el conducto auditivo externo.

Si se practica algún deporte de contacto, hacer uso de un casco para protegernos de golpes y contusiones.

Claro está, que la visita al médico para la revisión periódica de nuestros oídos es una de las mejores formas de prevención.