Siguiendo las explicaciones sobre las enfermedades o anomalías que pueden resultar importantes a tomar en cuenta si queremos gozar de buena salud. En esta oportunidad hablaremos sobre los neutrófilos altos y bajos; estos son el tipo más común de glóbulos blancos.

Neutrófilos Altos y Bajos

Los neutrófilos comprenden entre el 45% y 70% de todos los glóbulos blancos que hay en la sangre. Este género de leucocitos son fagociticos. Esto quiere decir que pueden ingerir a otras células a pesar que no logran sobrevivir en el acto. Son consideradas como las primeras células inmunes cuando se presenta una infección, mediante un proceso al cual se le conoce como quimiotaxis.

Tomando en cuenta la cantidad de neutrófilos que debe existir. Se considera el rango de referencia para su recuento absoluto de neutrófilos (RAN) donde se indica que para adultos va desde los 1500 a 8000 neutrófilos por microlitro de sangres. Así los neutrófilos se dividen en bandas y neutrófilos segmentados.

En cuanto a los neutrófilos bajos, podemos comentar que se trata de una deficiencia de neutrófilos que lleva el nombre de neutropenia y que podría ser congénita o adquirida. Esto se da en algunos tipos de anemia y leucemia o como efecto secundario de la quimioterapia. Debido a que los neutrófilos son una parte importante de la respuesta inmune, si se presenta neutropenia severa algunas bacterias que viven en la boca y el tracto digestivo podrían causar infecciones.

Cuando hablamos de neutrófilos altos, nos referimos a su cantidad elevada en la sangre y esta condición lleva el nombre de neutrofilia que puede suponer una infección o estrés físico. Un recuento elevado de neutrófilos es una señal de que algo en el cuerpo ha desencadenado una respuesta inmune.

El equilibrio de los neutrófilos en nuestro cuerpo es la clave para una vida ordenada en cuando a salud se refiere.