Al llegar a una edad prudente, muchas mujeres piensan en el momento de ser madres. Pero para ello es importante conocer a cabalidad las funciones que tiene nuestro cuerpo como ente reproductor. Es así que en este post hablaremos acerca de la ovulación tardía un problema que aqueja a miles de mujeres en el mundo.

La ovulación se produce alrededor del día 14 en ciclos de mujeres regulares, es decir, de 28 días. Generalmente la fase lútea (anterior a la regla) dura entre 12 y 14 días. Esto significa que calcular cuando se ovula es más sencillo. Sin embargo en muchas mujeres se presenta un problema llamado “ovulación tardía” esto quiere decir que su fase lútea es muy breve, de modo que produce una ovulación más tarde de los esperado. Ejemplo: Alrededor del ciclo 20 o 21 en lugar del día 14 (28 días).

El factor común de la ovulación tardía es ocasionado por fallas hormonales, esto quiere decir que por algún motivo la hormona luteinizante no se segrega en el momento adecuado, alterando el orden de los días fértiles. Puedes reconocer una ovulación tardía de la siguiente manera:

Se puede experimentar esta complicación para concebir cada mes debido a que el organismo tiene una fase lútea más corta de lo habitual o de manera excepcional en un mes concreto. La manera más rápida de detectarla es a través de una ecografía que nos ayude conocer mejor nuestro organismo, o también a través de un análisis de sangre en búsqueda de la hormona luteinizante que se segrega antes de la ovulación.

Lo bueno es que si es posible quedar embarazada así se presente ovulación tardía. Lo aconsejable en este caso es emplear todas las herramientas disponibles para reconocer los días fértiles.

Puedes medir la temperatura basal, verificar los cambios en el moco cervical, observar los cambios en la cérvix y utilizar un test de ovulación.