Seguimos recordando algunos de los refranes más convencionales que nos permiten meditar y reflexionar en torno a posibles experiencias que se suscitan algún momento en la vida. En este post vamos a revisar algunos de los refranes más populares que pueden presentarse como convenientes en algún punto relevante de una conversación.

El primer refrán que analizaremos será: “La memoria es como el mal amigos, cuando más falta te hace, te falla”. A veces las personas en las que más confiamos flaquean al momento de jugársela por nosotros y esto encaja muy bien con el ejemplo de nuestra escurridiza memoria que se esconde cuando más la necesitamos.

Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita”. Los celos son un sentimiento natural del ser humano, en algunos casos puede tornarse halagador, sin embargo cuando se vuelven obsesivos es difícil escapar de ellos. Es bueno una cuota de celos sanos entre parejas para hacer notar a la persona cuánto nos importa, pero sin excederse.

La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año”. Una buena acción puede darse en cualquier momento, nunca debemos dejar de lado a quien nos necesite, en la vida hay muchas tentaciones que nos invitan a cometer el mal diariamente, pero tenemos la sabiduría para diferencia y escoger de verdad a alguien que necesite ser ayudado.

Un refrán duro y reflexivo es: “Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia”. Si en un momento de nuestra vida hemos estado arriba y no nos hemos portado bien con aquellos de menor condición, es lógico que cuando pasemos por momento difícil no debemos de quejarnos si las personas a nuestro alrededor nos dan la espalda.

Por último un refrán muy común para los enamorados es: “Amor con amor se paga”. Siempre es bueno retribuir de manera igualitaria el cariño que recibimos de esa persona especial, sobre todo cuando se tiene la tiene cara a cara. Es muy importante no reprimirse en el amor.