Muchas veces desde pequeños, cuando comenzamos a explorar las partes nuestro cuerpo nos topamos con un detalle muy curioso en nuestro abdomen y nos referimos al ombligo. Sí, este orificio curioso que se forma después de que nos cortan el cordón umbilical y que nos acompaña para toda la vida. Por eso el día de hoy resolveremos el enigma: ¿Para qué sirve el ombligo?

¿Para qué sirve el Ombligo?

La respuesta es tan sencilla y puede resolver este dilema en un dos por tres, pues si bien el ombligo es una las marcas que identifican esencialmente al ser humano: en realidad no sirve en lo absoluto. Es decir, que termina su función especial después de que nacemos, luego de esto no tiene ninguna función vital ni guarda relación con nada que pueda afectar nuestro organismo.

¿Para qué sirve el Ombligo?Sin embargo los significados acerca del ombligo y su función han sido disputados a los largo del tiempo por diversas culturas que han llegado a considerarlo tabú. Mientras que hoy en día el ombligo encierra un propósito estético y esto se ve reflejado en las prendas que las mujeres suelen llevar y que dejan el ombligo descubierto. Y como no mencionar a los piercings que son cada vez más comunes en esta parte del cuerpo.

Otro tipo de significado que se le atribuye al ombligo es el de ser un eje central y primordial cuando escuchamos frases como: “el ombligo del mundo” o “deja de mirar tu propio obligo”.

Y ahora partiendo de que el ombligo no tiene ninguna función esencial podríamos cambiar la pregunta de ¿Para qué sirve el ombligo? Por el ¿Por qué tenemos ombligo? Y esto es más sencillo de responder, pues como todos sabemos es el resultado de haber tenido un cordón umbilical que nos alimentaba y conectaba con la madre mientras flotábamos dentro de líquido fluido donde no podíamos respirar ni alimentarnos por nuestra cuenta. A través de este cordón es que recibíamos los nutrientes necesarios para desarrollarnos, por lo tanto al nacer y poder respirar por nuestra cuenta; el doctor corta el cordón que cicatriza para convertirse en un ombligo qué, es mejor lucir como un bonito recuerdo.