El cáncer es una de las enfermedades vigentes y letales que más ataca en el mundo moderno; desgraciadamente es uno de los males más penosos que puede vivir una familia alrededor de un ser querido enfermo, hasta el punto en qué este ha desarrollado la enfermedad creado una metástasis. La palabra metástasis proviene del griego metastatis que significa mudarse o transferirse a otro lugar y en el cuerpo se entiende como el proceso en el cual se propaga un foco canceroso hacia un órgano distinto del cual se inició.

Metástasis: Propagación del Foco Canceroso

La metástasis ocurre por vía sanguínea o linfática y es en la actualidad, el 98 % de la causa de muertes por cánceres no detectados y se deben a la metastatización de estos. Se produce cuando un émbolo desarrolla nuevamente el mismo proceso de origen (cáncer, o infecciones) en el lugar donde se produce la embolia.

Este proceso suele darse a través de la penetración en los vasos sanguíneos y linfáticos. Los tumores se clasifican en benignos y malignos todo dependerá en la medida de que pueda invadir localmente o metastatizar a órganos lejanos.

Metástasis: Propagación del Foco Canceroso

En el caso de los tumores benignos son los tumores que de alguna manera no se pueden diseminar por invasión o metástasis y tienden a crecer localmente. Por otro lado los tumores malignos pueden llegar a propagarse por invasión metástasis; de esta manera la definición en cuanto al término cáncer solo suele aplicarse netamente a los tumores malignos.

Al momento que se llega a diagnosticar a un paciente con cáncer se debe siempre realizar los chequeos pertinente para que se pueda conocer el estado de su enfermedad y entender si está localizada o se ha llegado a diseminar hacia otros órganos distantes. Así que es siempre recomendable para prevenir todo tipo de enfermedad llevar un chequeo responsable ya que esta acción puede salvar la vida de muchas personas.