La dieta de la enzima prodigiosa es una dieta creada por el médico Hiromi Shinya, la cual según su creador evita el cáncer, la diabetes y la obesidad. A diferencia de otras dietas, esta dieta no persigue como objetivo principal el adelgazamiento, sino la salud general y la prevención de una variedad de enfermedades.

Dieta de la Enzima Prodigiosa: Dieta para Promover la Enzima Basal

Nuestro organismo funciona haciendo uso de más de 5.000 enzimas, que son unas proteínas especiales producidas por el propio cuerpo para que realicen una función de catalizadores. Según el autor, esta dieta protege y promueve el desarrollo de la enzima madre, también conocida como enzima basal.

La dieta de la enzima prodigiosa mantiene una relación entre el 85% y 90% con alimentos de origen vegetal y entre el 10% y 15% con alimentos de origen animal (pescado, pollo, pavo, pato y huevos). Los granos (arroz integral, pan integral, pasta integral) y legumbres (lentejas, garbanzos, judías) constituyen el 50%, las verduras entre el 30% y las frutas entre el 5% y 10%.

La dieta de la enzima prodigiosa evita los lácteos, el aceite de oliva, la margarina, el alcohol y los azúcares. Los ácidos grasos no saturados tienen propiedades que provocan que el aceite de oliva se oxide muy fácilmente. También debemos mencionar que el café y el té se debe limitar a 2 o 3 tazas diarias.

Se recomienda masticar bien, entre 40 y 70 veces cada bocado para que la saliva comience con el proceso digestivo y también no saciemos antes. Además se debe intentar comer en pequeñas cantidades, y cenar entre 3 y 5 horas antes de acostarse. Es importante no comer entre horas, y beber bastante agua.