Queloides: Lesiones Fibrosas de la Cicatrizacion en la Piel

Los queloides son lesiones densas y fibrosas formadas en la piel por el crecimiento exagerado del tejido cicatricial en el lugar de una lesión cutánea que puede ser una herida o una incisión quirúrgica, una quemadura, acné, varicela, piercings, etc.

El tejido cicatricial provoca un área rojiza o rosada, elevada sobre la piel con rebordes, la cual por lo general es sensible, genera picazón y no resulta dañina para la salud, sino que solamente es molesta por su apariencia antiestética.

¿Cómo saber si se tenemos un queloide? Para ello necesitamos hacernos una biopsia de piel, la cual deberá ser analizada por el médico.

Cuando los queloides son demasiado extensos, pueden limitar la movilidad de las manos, pies o extremidades. Para contrarrestar los queloides podemos optar por diversas opciones como las cirugías, apósitos húmedos, esteroides inyectables, compresas, crioterapia, radioterapia y terapias con láser.

Para evitar la irritación y fricción de los queloides con la ropa, es recomendable utilizar prendas sueltas. Antes de ponernos la ropa, debemos limpiar la herida, y cubrirla con una gasa limpia.

También debemos optar por la ingesta de bebidas y alimentos ricos en colágeno, los cuales ayudan a reparar rápidamente los tejidos. Entre algunos de los alimentos recomendados encontramos a lo tomate y a los pimientos. Asimismo se debe consumir frutas ricas en bioflavonoides y antioxidantes.

Para detener la picazón del queloide, se puede frotar aceite de vitamina E o cremas cicatrizantes.

Es importante mencionar que los queloides adquieren un color bronceado más oscuro que la piel si se exponen al sol durante el primer año después de que se forme y es posible que el color más oscuro no desaparezca, de manera que se recomienda cubrir el queloide con un parche y utilizar bloqueador solar mientras nos exponemos al sol.