Seguramente todos hemos reconocido lo que viene a ser un sauna, una especie de baño especial donde en base a vapor a altas temperaturas logra que el cuerpo sude. Cuando uno hace referencia a las altas temperaturas puede estar hablando de dos clases distintas de sauna: los denominados baños turcos que suelen llegar a un máximo de 70ºC y con alto grado de humedad, o las denominadas saunas finlandeses, donde la temperatura de vapor podría llegar a los 90ºC con humedad no tan amplia.

Sauna: Baño de Vapor a Altas Temperaturas para Sudar

Pero ante estas dos clases de sauna bien vale preguntarse que beneficies nos trae su uso, la respuesta es muy sencilla de entender. Para comenzar, la finalidad es que el cuerpo pueda sudar de forma más amplia que lo común en base al amplio calor del vapor, esto hace que de forma abundante expulsemos todas las toxinas que podrían ser consideradas como malas para el organismo comúnmente. Aparte se va a poder destacar una activación más notoria de lo que es la circulación sanguínea. También tengamos en cuenta que luego del sauna el cuerpo debe dejarse enfriar para poder causar tanto un regreso al estado normal del cuerpo aparte de también ser considerado como bueno para la salud, ampliando los efectos del tratamiento tomado. Si bien puede que para muchas personas el sauna sea demasiado caluroso en las primeras sesiones se requiere principalmente de acostumbramiento, llegando a poder convertirse en una rutina constante.