Del cáncer sabemos que existen diversas variedades, siendo uno de los más comunes el denominado carcinoma, el cual ve su origen en lo que es las células de tipo epitelial o glandular de tipo maligno. Vale mencionar que dentro de esto mismo existen dos clases distintas de carcinomas, siendo uno el de tipo basocelular, el cual provoca el crecimiento y destrucción de la piel a lo largo de años; por el otro lado tenemos a de tipo escamoso, presente a través de la sangre y pudiendo ser mucho más rápido y mortal.

Una de las causas más comunes por las cuales se llega a producir los carcinomas viene a ser la alta exposición de la piel bajo el sol, lo cual acumulándose por años puede resultar muy letal. Lo general es que se pueda notar su presencia en personas maduras, siendo la edad promedio para ello los cincuenta años debido a que ya se acumuló gran presencia de radiación solar en la piel. No confundirlo con el melanoma ya que a diferencia de esta que es debido a la exposición intensa el caso del carcinoma se da de forma lenta y prolongada, siendo común su presencia en aquellas zonas del cuerpo a las cuales la exposición solar les puede dar más directamente, por ejemplo el rostro, los brazos u otros casos.