Como una de las disciplinas físicas y mentales más legendarias que uno puede encontrar todavía en vigencia podemos encontrar al yoga, originaria en la rica cultura milenaria de la India, habiendo sido practicada desde hace ya buen tiempo antes de que comenzara el año cero de nuestro calendario. Hoy en día el yoga se ha convertido en una muy aceptada también dentro del mundo occidental, siendo así que cada vez se vuelva más común que se conozca por lo menos a una persona que realice su práctica. Si te llega a interesar el tema no estaría nada mal poder conocer algunas cuantas posiciones básicas para ver si te acostumbras a su práctica.

Poses y Posiciones Basicas en el Yoga

Para comenzar pasemos a conocer lo que viene a ser la tan famosa Posición de Loto, de la cual seguro hemos podido oír hablar más de una vez de una u otra manera. Pese a ser muy popular no cualquiera puede llegar a realizarla de manera sencilla o al primer intento. Lo primero que uno debe realizar es sentarse en el suelo colocando uno de los pies sobre el muslo de la pierna contraria, lo mismo se intenta repetir con la otra pierna mientras se intenta mantener la espina dorsal en la posición más recta que el cuerpo nos pueda permitir. Se recomienda su práctica si no se tiene problemas con las rodillas debido a la fuerza que se ejerce en esta parte del cuerpo.

Poses y Posiciones Basicas en el Yoga

Si lo anterior te llegó a parecer algo complicado no desesperes en el intento ya que existen algunas otras posiciones que podrán ayudarte a conseguir mayor flexibilidad con la práctica. Uno de estos casos viene a ser el de la denominada Postura de Niño, la cual no requiere de mucho esfuerzo, únicamente pongamos las rodillas juntas hacia el suelo, al igual que los pies, luego de ello se debe posicionar los glúteos sobre los talones y dejar que el cuerpo caiga dejando la frente pegada al suelo, en cuanto a los brazos estos van a los lados relajados. Mantén la pose mientras realizas una profunda inhalación y exhalación.

Terminemos con algo mucho más sencillo, siendo una alternativa de lo más práctica ya que en teoría únicamente debemos sentarnos en una silla de respaldo recto. Lo único que se debe de hacer es posicionar los pies de manera plana en el suelo mientras que mantenemos la espina dorsal en la posición más recta que podamos, aparte de ello nunca olvides la respiración. Es una buena alternativa variante que puede sernos de utilidad si es que trabajamos diariamente sentados.