Los embarazos anembrionado son un caso peculiar en el que pese a que el óvulo ha sido fertilizado con éxito no llega a producir un embrión, quedando en el útero únicamente el saco embrionario. Puede resultar algo complicado el hecho de imaginarse la existencia de un embarazo sin la presencia del bebé pero este es un caso muy relacionado con la presencia de un espermatozoide u óvulo mal formado con problemas relacionados a los cromosomas, siendo más común de lo que uno podría llegar a imaginarse.

Uno de los puntos a tener en cuenta acerca de la presencia de un embarazo anembrionado es que la mujer gestante no puede darse la cuenta de este suceso hasta que llegue el momento de realizar su primera ecografía (aproximadamente a las siete semanas), notándose que no existe ningún embrión. Aparte también puede haber señas de este suceso cuando no se encuentra presencia de latidos del corazón por parte del feto, dando las sospechas de su muerte o su falta de presencia.

Las mujeres con embarazo anembrionado deben esperar un mes más para esperar la eliminación del saco embrionario y su siguiente menstruación para poder intentar volver a gestar un bebé, siendo lo común que este sea ya producido de manera natural.