Comúnmente la sangre tiene como uno de sus principales roles el hacer que el oxígeno y nutrientes puedan transportarse a través de todo el cuerpo llegando a todo órgano y tejidos llenándolos de energía, el problema llega cuando se presenta un cuadro de disminución del riego sanguíneo, causando un sufrimiento celular denominado como isquemia, el cual conoceremos más a continuación. La isquemia puede llegar a causar una muerte celular o de tejidos gracias a la pérdida de energía, lo cual podría a la larga convertirse en una anoxia, lo cual podría terminar con la muerte de todo un tejido.

La isquemia puede presentarse en diversos puntos del cuerpo, siendo una de las más críticas la de tipo cerebral, pudiendo terminar con problemas de parálisis del cuerpo, rostro o la pérdida de la capacidad de comunicarse mediante lenguaje.

También hay otros tipos de isquemia que pueden afectar al cuerpo en general, evitando la perfecta circulación de sangre en las extremidades tanto inferiores y superiores, causando dolores y obstaculizando la movilidad corporal con dolores articulares y musculares.