En esta ocasión hablaremos del cuidado infantil, específicamente nos dedicaremos a las vacunas trivalentes, las cuales se encargan de proteger a los menores de edad de tres de las enfermedades más comunes por las que un infante podría verse afectado: la sarampión, parotiditis y rubéola. La vacuna trivalente tiene como resultados una protección que podría llegar al 90% de los niños inmunizados, teniendo un efecto de hasta dos décadas, época en la que el ser humano ya no podría verse tan afectado por estos males.

Vacuna Trivalente: Vacuna para Sarampion, Paperas y Rubeola

La vacuna trivalente se recomienda que sea inyectada al año y tres meses de vida del bebé (15 meses), pese a ello se recomienda que la vacuna a la rubéola sea reforzada luego de unos cuatro años para evitar posibles complicaciones.

Hay que notar también con el hecho de que muchos infantes pueden sufrir alguna reacción alérgica ante la inyección de la vacuna trivalente, además, los niños que cuenten con las defensas bajas deberían optar por utilizar la vacuna cuando su estado físico se encuentre en mejores condiciones.