El láser fraxel trabaja muy similarmente que cualquier otra clase de tratamientos a base de lasers, es decir se encarga de regenerar el colágeno perdido en la piel trabajando en las capas internas de ella además de eliminar todas las células muertas que evitan la realización de manera natural de esta tarea, todo en base al calor producido. Aparte, esta técnica trabaja en partes específicas de la piel, no llegando a áreas no requeridas, siendo muy útil y rápida.

Los resultados del láser fraxel son de efecto casi instantáneo, pudiendo verse al poco tiempo de finiquitar el tratamiento, podrás notar la aparición de piel sana y nueva en todas las áreas previamente afectadas, aparte también notarás el rejuvenecimiento de la piel rápidamente, careciendo de posibles manchas. Detallando más a fondo todos los beneficios que otorga el tratamiento de láser fraxel hallamos la pérdida de manchas y cicatrices de acné en la piel del rostro y cuello (incluyendo en las manos), poros dilatados, arrugas leves y rejuvenecimiento de la piel en la parte tratada.

Por otro lado, el tratamiento de láser se lleva a cabo a lo largo de varias sesiones, el número de ellas depende directamente de la zona del cuerpo a tratar así como de la gravedad del asunto, el límite inferior de sesiones viene a ser de tres mientras que el máximo no pasa de seis en la mayoría de casos. Suele haber un período de una o dos semanas en el transcurso de cada sesión por lo menos. Desde la primera sesión comenzarás a notar los cambios en la piel.