Hay muchas opciones de dietas rápidas, recomendadas en revistas, en internet, basadas en experiencias reales de gente que ha logrado bajar radicalmente de peso con unos pocos días de sacrificio. Lo cierto es que es muy difícil que este tipo de dietas estén respaldadas por un nutricionista, ya que la mayoría no esta de acuerdo con los beneficios de estas, ni recomiendan utilizarlas para una pérdida peso de manera segura. Aún así, estás dietas no dejan de ser una opción ante la desesperación de querer deshacerse de unos kilos lo más pronto posible. Por ello, hay algunas consideradas como “infalibles”, y debido a su efectividad, durante años han estado en boca de muchos.

Por ejemplo, la “Dieta de la Sopa Quemagrasa” que permite eliminar grasas y toxinas reemplazando las comidas por una sopa hecha enteramente con vegetales donde predomina la cebolla como ingrediente estrella. Esta sopa aporta vitaminas y minerales, pero a la vez tiene un efecto diurético y depurativo.

También esta la “Dieta Atkins”, que se puso de moda en los 80´s, y trata de una peculiar manera de bajar de peso, además muy eficaz, comiendo solo alimentos de alto valor proteínico, con la única restricción de no ingerir hidratos de carbono, es decir, olvidar alimentos que contienen azúcares. Está permitido ingerir todo tipo de carnes, ya que la dieta se basa en que el cuerpo utilice la energía necesaria de las proteínas ingeridas para no engordar.

Por último mencionaremos la “Dieta de la Manzana” que desintoxica el cuerpo y es ideal para perder tres o cuatro kilos en una semana. A veces se utiliza para preparar el cuerpo para dietas más largas. Como su nombre lo dice, la manzana es el sustento principal de la dieta. Se sugiere no hacer ejercicio si se decidiera poner en práctica por lo que no hay demasiado aporte energético, y además se recomienda tomar grandes cantidades de agua para aplacar el hambre y liberar toxinas, sobretodo durante los primeros días que son los mas restrictivos.