Los derechos humanos son inherentes a las personas, irrenunciables e irrevocables sin distinción de nivel socioeconómico, sexo, edad, nacionalidad, religión con el fin de garantizar una vida digna.

Los principales derechos humanos son el derecho a la vida; el derecho a la integridad de la persona, ya sea en su ámbito físico, psicológico y moral; el derecho a la libertad personal; el derecho a la libertad de expresión; el derecho al libre pensamiento; el derecho a la libertad de culto; el derecho a la identidad; el derecho a la nacionalidad; el derecho de libre reunión y asociación; el derecho a la propiedad privada; el derecho a la libre circulación; el derecho a un juicio justo en los tribunales; el derecho a la defensa; el derecho al alegato de inocencia; el derecho a la discriminación; el derecho al trabajo; el derecho a la salud; el derecho a la cultura; el derecho a la protección; el derecho a los niños y adolescentes; el derecho al embarazo; el derecho a la alimentación; el derecho al vestido; el derecho a la educación; el derecho a vivir en un medio ambiente sano; el derecho a la seguridad; el derecho a los intereses económicos; y el derecho a la paz

Vale la pena mencionar que la Declaración Universal de los Derechos Humanos se dio por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1948 en París.